Regresan a Madrid los 40 efectivos del ERICAM que ayudaron en los rescates tras los terremotos de Venezuela

Regresan a Madrid los 40 efectivos del ERICAM que ayudaron en los rescates tras los terremotos de Venezuela

Diez días de emergencia en La Guaira

Los 40 efectivos del Equipo de Emergencia y Respuesta Inmediata de la Comunidad de Madrid, el ERICAM, han regresado a Madrid después de participar durante diez días en las labores de rescate desplegadas en Venezuela por los terremotos del 24 de junio. El contingente trabajó principalmente en La Guaira, una de las zonas afectadas, y asumió tareas de búsqueda de supervivientes, apoyo sanitario, evaluación de estructuras dañadas y coordinación de equipos internacionales.

El Debate informó del regreso de los efectivos a la capital española, mientras que la Comunidad de Madrid había comunicado el 25 de junio la salida del grupo dentro del mecanismo europeo de protección civil. La composición del equipo explica su capacidad operativa: bomberos especializados en rescate en estructuras colapsadas, sanitarios del SUMMA 112, unidades caninas, guías de rescate, personal de Protección Civil de Las Rozas y dos bomberos del Ayuntamiento de Madrid con experiencia en análisis estructural.

Según InfoHenares, durante la misión el ERICAM ayudó directamente en el rescate de tres personas atrapadas bajo los escombros, una mujer y sus dos nietos, y coordinó a una docena de equipos internacionales en uno de los sectores en que se dividió la zona de intervención. Ese tipo de coordinación es decisivo en terremotos de gran impacto: evita duplicidades, ordena prioridades, reparte zonas de búsqueda y permite que cada equipo aporte sus capacidades específicas.

La operación también muestra la importancia de los equipos urbanos de búsqueda y rescate. Tras un seísmo, las primeras horas son críticas, pero la gestión de la emergencia se prolonga más allá del rescate inmediato. Hay que localizar víctimas, asegurar edificios, decidir qué inmuebles pueden ser utilizados, atender a heridos, prevenir nuevos derrumbes y mantener la logística en condiciones difíciles. Perros, drones, cámaras térmicas y técnicos estructurales no sustituyen a la experiencia humana, pero amplían la capacidad de actuar con rapidez y seguridad.

Para Madrid, el despliegue refuerza el papel del ERICAM como herramienta de cooperación internacional ante catástrofes. Para Venezuela, supuso apoyo especializado en un momento de máxima vulnerabilidad. Este tipo de misiones combinan solidaridad y profesionalización: no basta con enviar ayuda, hay que enviarla con protocolos, autonomía operativa, coordinación internacional y capacidad real de integrarse en el mando local.

El regreso de los 40 efectivos permite hacer balance sin triunfalismos. Tres vidas rescatadas, estructuras evaluadas y equipos coordinados son resultados concretos en medio de una tragedia mayor. La lección es clara: invertir en emergencias no solo sirve para responder dentro del propio territorio. También permite que, cuando una catástrofe golpea lejos, la ayuda llegue con rapidez, técnica y utilidad.

Fuentes consultadas