Un homenaje vecinal a una reacción decisiva
La Asociación de Vecinos de San Julián de Somió rindió homenaje a Zaira Hinojosa, conductora de ALSA de 26 años, por la actuación con la que evitó que un grave accidente de autobús terminara en tragedia. El siniestro ocurrió el 18 de abril en la carretera del Alto del Infanzón, en Gijón, cuando el autobús de la línea Villaviciosa-Gijón se vio implicado en un choque con vehículos que, según los relatos publicados, realizaban maniobras imprudentes. El autocar terminó volcado, pero los doce pasajeros pudieron salir sin daños graves.
La Nueva España, fuente original del post, recoge el testimonio de Hinojosa y el reconocimiento de Somió dos meses y medio después del accidente. La conductora explicó que primero pensó en las personas que llevaba detrás y luego en sí misma. Ese detalle resume la dimensión profesional y humana de su reacción: en segundos, con el vehículo desestabilizado y tras el impacto frontal, tuvo que decidir cómo orientar el autobús para evitar que cayera por un desnivel.
El Comercio y miGijón coinciden en señalar que la maniobra clave fue dirigir el autobús hacia el talud del margen izquierdo, en lugar de permitir que la trayectoria lo llevara hacia una pendiente más peligrosa. En el vehículo viajaban doce personas. Hinojosa, que llevaba menos de un año como conductora profesional, fue además la última en salir porque quiso comprobar que los pasajeros estaban bien. Esa secuencia explica por qué vecinos, autoridades, servicios de emergencia y responsables de ALSA la arroparon públicamente.
El homenaje tuvo también una dimensión de reparación emocional. Hinojosa relató secuelas físicas, especialmente en la cadera, y un proceso psicológico difícil tras revivir lo ocurrido y preguntarse qué habría pasado si no hubiera podido controlar la situación. En emergencias de tráfico, el foco suele ponerse en los heridos o en las causas del accidente, pero quienes toman decisiones críticas bajo presión también cargan después con miedo, culpa o incertidumbre.
Al acto asistieron representantes vecinales, la alcaldesa de Gijón, Carmen Moriyón, responsables de Bomberos y Policía Local, y el presidente de ALSA, Jacobo Cosmen. La empresa destacó la prioridad absoluta que la conductora dio a la seguridad. Los vecinos, por su parte, aprovecharon para insistir en los riesgos del tramo y en problemas como carreras o conducciones temerarias en la zona.
La historia importa porque muestra que la seguridad vial no depende solo de normas, señales o vehículos. También depende de profesionales formados, de reflejos, de conocimiento de la ruta y de una cultura que valore la prevención antes de que llegue el accidente. El reconocimiento a Zaira Hinojosa no borra el susto ni las secuelas, pero convierte una experiencia límite en una lección colectiva sobre responsabilidad al volante.
Fuentes consultadas
- La Nueva España: homenaje a Zaira Hinojosa en Somió
- El Comercio: detalles del accidente y del acto
- miGijón: crónica del reconocimiento vecinal

